El 85% de los dispositivos usados en ciberataques son equipos domésticos, según ADT

El 85% de los dispositivos usados en ciberataques son equipos domésticos, según ADT El 85% de los dispositivos usados en ciberataques son equipos domésticos, según ADT

Proteger el hogar inteligente exige un doble blindaje físico y digital ante el aumento de la acción de los ciberdelincuentes hacia dispositivos conectados

El hogar español de 2026 es mucho más que un espacio físico. Es también un entorno digital con una media de más de 20 dispositivos conectados a Internet como televisores, termostatos, cámaras de vídeo y cerraduras inteligentes, y asistentes de voz. Esta transformación trae consigo ventajas innegables en comodidad y eficiencia, pero también introduce nuevas variables de seguridad que conviene conocer para estar bien protegidos. Los expertos de ADT, una empresa con más de 150 años de experiencia en alarmas y seguridad electrónica, advierten de que la seguridad residencial ha entrado en una nueva era y que el blindaje del hogar moderno debe ser, a la vez, físico y digital.

Según el Balance de Ciberseguridad 2025 del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), el organismo gestionó 122.223 incidentes de ciberseguridad a lo largo de ese año, un 26% más que en el ejercicio anterior, con más de 237.000 sistemas vulnerables detectados. Pero el dato más revelador para el entorno doméstico es que el 85% de los sistemas infectados controlados por un ciberdelincuente estaban asociados a dispositivos IoT del hogar, como televisores inteligentes, decodificadores o reproductores multimedia.

El fenómeno no es exclusivo de España. El ENISA Threat Landscape 2025, informe de referencia de la Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad, identifica los dispositivos IoT como objetivos prioritarios para los ciberdelincuentes y apunta a la desactualización de los sistemas y la ausencia de configuración segura como los principales factores que explican su vulnerabilidad en los hogares. Estas brechas son las que permiten a los atacantes infiltrarse en las redes domésticas y operar desde ellas de forma encubierta, con acceso potencial a datos personales.

Los expertos de ADT señalan que este escenario obliga a repensar qué significa proteger una vivienda. Y es que un sistema de seguridad que no contemple tanto la dimensión física como la virtual ofrece, en la práctica, una cobertura incompleta frente a las amenazas actuales.

En esa línea, advierten de que las soluciones de protección modernas deben responder también a las amenazas digitales mediante una arquitectura diseñada desde el origen para ser segura en todas sus dimensiones. Para ello, subrayan la importancia de integrar como capacidades base:

  • La detección de inhibición. Esto supone contar con tecnología capaz de identificar el bloqueo de señal generado por un inhibidor entre los dispositivos y el panel de alarma. Ante esta situación, el sistema emite automáticamente una señal de alerta que se transmite a la Central Receptora de Alarmas (CRA), de modo que el intento de sabotaje queda detectado y notificado antes de que el intruso pueda actuar.

  • La seguridad multivía. Esta funcionalidad garantiza la continuidad de las comunicaciones con la CRA incluso cuando el atacante intenta neutralizar uno de los canales de transmisión. Para ello, combina en redundancia el canal de comunicación móvil y la conexión cableada. Si uno de ellos se ve comprometido por una intrusión, un sabotaje o una inhibición de señal, el sistema mantiene el contacto con la central a través del otro.

  • La supervisión de líneas. Mediante una comunicación permanente entre la CRA y el sistema de alarma, esta tecnología detecta si las líneas de comunicación, tanto la telefónica como la móvil, han sido saboteadas o cortadas. Si un intruso interrumpe las comunicaciones, la ausencia de respuesta en la supervisión de líneas genera un aviso inmediato a las autoridades. El silencio del sistema, se convierte en una señal de alerta.

  • La tecnología Crash Signal. Diseñada para garantizar la efectividad del sistema, esta tecnología permite que la CRA reciba la señal de alarma aun cuando el panel de control haya sido destruido por el intruso. Al producirse una entrada en la casa, el sistema transmite una señal de retraso de entrada, tras la cual debería llegar una señal de desactivación. Si esa señal no llega, porque el intruso ha encontrado y dañado el panel, la CRA recibe la alerta de forma automática y contacta con las autoridades. El sistema actúa, en la práctica, como un mecanismo de seguridad del propio sistema de seguridad.

Plataformas como ADT Smart Security están concebidas bajo estos principios, garantizando que el usuario disponga en todo momento de visibilidad completa sobre el estado de su sistema y reciba alertas inmediatas ante cualquier intento de interferencia, manipulación o acceso no autorizado.

Oliver de la Rica, director general de ADT, explica que “el hogar conectado ha ampliado los frentes desde los que puede ser atacado. Los datos de INCIBE son muy claros, ya que la mayor parte de los dispositivos que acaban siendo utilizados en ataques masivos son equipos del hogar, equipos que sus propietarios nunca imaginarían que estuvieran involucrados en un incidente de seguridad. Los expertos de ADT trabajan para que los hogares españoles puedan disfrutar de las ventajas del hogar inteligente con la certeza de que están protegidos en todas sus dimensiones, tanto física como digital”.